SALIR DEL CLÓSET

La expresión salir del clóset proviene de los bailes de debutantes organizados en la sociedad estadounidense para presentar a jóvenes adolescentes en sociedad. En 1869, empezaron a organizarse bailes en Harlem que, en vez de chicas debutantes, eran frecuentados por travestis, homosexuales, lesbianas y personas transgénero.

 

Dentro de muchas sociedades, ser homosexual, lesbiana, bisexual o trans, significa pertenecer a un grupo minoritario, que es a la vez objeto de severos señalamientos dentro de los valores sociales. Dicho prejuicio tiene complejos orígenes sociales, históricos y religiosos.

 

También ha hecho surgir el fenómeno personal/social de la “salida del clóset”, que consiste en explícitamente declararse ante los demás como lesbiana, gay, bisexual, transexual, transgénero, no binario, travesti, queer o asexual.